
Ahora estoy haciendo la del emprendedor empoderado y me estoy levantando a las 5:00 A.M (sí, sé que hace unos meses escribí un email diciendo que no hacía falta hacer esto para emprender. Pero bueno, es un tema del que hablaré otro día)
El caso es que me levanté a esa hora y como no, estaba zombi. Hice algo de ejercicio, me quité el sopor pero necesitaba un café a esa hora.
Pero esto fue lo que pasó.
Ayer compré un líquido para limpiar el filtro de la cafetera. Después de 3 años haciendo 7 cafés al día no me preguntes por qué pero había que limpiar la cafetera.
¿Y qué ocurrió esta mañana cuando me quise hacer un café?
¡Pues que me bebí el puto líquido asqueroso de un trago!
Gran forma de empezar el día…
O sea que:
– Madrugo.
– Hago ejercicio.
– Y el café que me quiero tomar tiene químicos desatascadores.
– Me quedó sin café y con aún el sopor mañanero.
Pero es que ahí no acaba la cosa de mi torpeza.
Cuando My Little Princess se levanta me dice “¿café?”.
No, aún se está limpiando la cafetera, le digo. “Pero, está la cafetera de toda la vida”
Ok, he estado toda la mañana sin café y había una delante de mi cara.
Gran Premio Darwin por mi parte.
Sinceramente, cada día me gano alguno:
– Me devuelven el cambio y finjo contar bien la vuelta.
– Digo qué guapa es la bebé pero es un niño.
– No sé, no paro de cagarla.
¿En mi trabajo? Más de lo mismo.
Tanto es así que hace nada he dejado de ganar 4.000€.
El año pasado dejé de ganar 10.000€.
Y el anterior ya ni me acuerdo pero no quiero pensarlo más.
Fallos, errores, súper evitables y al alcance de mejorar de todo el mundo sin invertir más ni tener más lista de suscriptores o cambiar nada del producto.
En serio, fallos tontos, Premios Darwin.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
Bàzkosky.

