
Ahora que soy padre y tal veo vídeos “calmados” en YouTube mientras doy el biberón cuando ella está en mi panzón.
Por ejemplo:
Si escribes en YouTube “mejor pizza” encontrarás en el 3º resultado a una pareja de Azerbaiyán (creo) haciendo una pizza sin hablar, sin dirigir tus pasos para hacer “¡la mejor pizza del mundo!”, sin mirar a cámara y de hecho pasan de la cámara hasta el culo.
¿Arguiñano? Pues lo opuesto.
Aquí hay calma, lentitud, se enfocan en el paisaje, en los perros, en la nieve, en su bello país, en el campo, en los sonidos, en toda la liturgia que rodea hacer una pizza en mitad de la naturaleza con pocos medios.
Te das cuenta de todo lo que implica hacer algo como una simple pizza.
Hacer la masa, el fuego, coger los pimientos de la huerta, cortarlos, etc…
Todo lleva tiempo, todo es lento, todo tiene una base.
La lentitud del vídeo es su propuesta de valor para nuestros dopaminados cerebros ávidos de la siguiente story.
21 minutos de vídeo, 16 millones de reproducciones.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

