
«Las ideas son entidades vivas. Ellas nos buscan a nosotros, no al revés. Y si no las desarrollamos, seguirán su camino en busca de otro colaborador más dispuesto.»
-Elizabeth Gilbert (autora de Come, reza, ama. La revista Time la incluyó en su lista de las 100 personas más influyentes del mundo. Entre todos sus libros ha vendido más de 25 millones de copias)
Me pasa algo cuando me conecto con lo que hago.
De repente, empiezo a escribir cosas que no sabía que sabía.
De alguna manera muchas cosas que escribo no las escribo yo, sino que las cojo de arriba de mi cabeza.
Están en el espacio. Yo simplemente me conecto y mis dedos funcionan como un canal.
Soy de alguna manera como una radio que capta la señal y luego la transmite.
Sé que esto es raro de leer si es la primera vez que escuchas esto.
Pero la gente creativa sabe que esto es verdad.
Cuando te enfocas en una tarea (cuando de verdad entras en flow) no solo disfrutas muchísimo más de tu trabajo porque eres uno con él.
Sino que además tu nivel de trabajo es objetivamente superior. Tiene más calidad, más profundidad, más cuerpo.
Por ejemplo, cuando releo alguno de mis boletines antiguos flipo. No recuerdo haber escrito nada de eso. Pero en el momento lo escribí porque me conecté a mi mismo, al espacio, a yo qué sé y lo escribí.
¿Lo escribí yo o con alguien algo más?
¿Toda la información ya está por ahí en el espacio y uno simplemente la coge cuando su vibración es la adecuada?
Esto que estoy diciendo no es nuevo.
A cientos de autores, pintores, creativos, arquitectos, diseñadores les ha pasado.
No solo a Elizabeth Gilbert, sino a cientos.
Por ejemplo, Nikola Tesla decía:
“Mi cerebro es solo un receptor. En el universo hay un núcleo del que obtenemos conocimiento, fuerza e inspiración.”
Vincent van Gogh: “No soy un gran artista, simplemente dejo que Dios trabaje en mí.”
Goethe: “La pluma es solo un instrumento, el alma del poeta debe dictar.”
William Blake: “Yo no escribo: se me dicta desde el cielo.”
Julia Cameron (El camino del artista): “Somos canales, no la fuente. Cuando nos ponemos al servicio del proceso creativo, lo divino fluye a través de nosotros.”
McCartney contó que la melodía de Yesterday le vino en sueños. “Sentí como si alguien me la hubiera dado, como si ya existiera.”
Y así cientos y cientos de personas exageradamente relevantes en sus épocas.
Por supuesto, para llegar a ese punto necesitas de un estado mental adecuado.
No puedes ir como pollo sin cabeza y ponerte a trabajar como si nada.
Tienes que preparar a la mente para que entre en un estado de sugestión para que todo fluya.
Repito: yo mismo no he escrito nada de lo que escribo.
Sino que lo co-creo con algo.
No sé, es raro.
Pero lo explico en el siguiente boletín:
Cómo invocar al flow, al suaj y al dembow cuando estás frente a una pantalla con 10 millones de distracciones.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
Miguiyagui’s.
P.D: cómo entrar en flow y trabajar con foco frente a una pantalla con 10 millones de distracciones lo vimos en Los Miguiyagui’s, mi newsletter de copywriting en papel. Para acceder, apúntate a la lista de correos a través del enlace de arriba.

