
Llevo escribiendo correos unos 5 años. Fue amor a primera vista.
Aunque también hubo un tiempo que me cansé, donde todo me parecía repetitivo, después me reconcilié y hasta el día de hoy.
Por ejemplo. Hay gente que cree que ser “tú” es lo que tiene que ser el correo (la creación de contenidos, en general).
Que ha de primar el entretenimiento por encima de todo. O, como digo, el contar tu vida. El ser “tú”.
Bien.
Sobre todo durante el 2021 escribí algunos de los correos más ramdoms que personalmente he leído de alguien. Es decir, que si yo hubiera leído esos correos de otro hubiera pensado que aún me sigo metiendo 3 rayas al día y fumando 40 jaromaikels.
No es el caso.
Lo que aprendí de aquella vivencia con esta querida lista (muchos perros viejos se acordarán de lo que hablo) es que esa idea es sencillamente falsa.
Es verdad que hay que ser “tú”, es verdad que hay que entretener, todo eso es verdad.
Pero la base no es esa. La base es dar un contenido que la gente piense “oh, no sabía eso” “ni eso tampoco”, “ni aquello de más allá”.
Luego, lo envuelves con tu personalidad. Pero la base no te la puedes saltar.
Los principios del marketing son los que son. ¿Los principios del copywriting? También.
Y los de la creación de contenido (sea el formato que sea) también es siempre igual.
Lo único que cambia es el envoltorio.
La caja donde está decorado.
El escaparate.
Por eso, no te va a funcionar ser “muy tú” en tu marketing en general si no tienes las ideas claras de por qué la gente compra y no compra.
Por qué las cosas funcionan y por qué no lo hacen.
Si no entiendes esto, si no sabes, no funciona.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

