
Hay cientos de ejemplos de cómo con un pequeño cambio de enfoque en cómo se dicen las cosas se levantaron empresas.
Por ejemplo:
Un hombre que vendía cajas de cartón y casi se arruina. Pasó de vender cajas de cartón, a alquilarlas para salvar el planeta. “No vendemos cajas de cartón, salvamos el planeta”- Decía. Se hizo millonario.
En un capítulo de la serie de Better Call Saul, Saul Goodman no vendía móviles, vendía intimidad porque que nadie podía escuchar la conversación con esos teléfonos. Todos los mafiosos de Albuquerque querían uno.
La marca Hawkers, en sus inicios, muy claramente no vendía gafas, vendía un lifestyle californiano en las costas mediterráneas. Es una empresa millonaria.
Steve Jobs no vendía ordenadores, vendía la herramienta del futuro para los artistas (por eso Apple tienen muchas aplicaciones avanzadas de diseño que Microsoft no tiene)
Zelesky vende esperanza a su pueblo.
Telecinco vende que tu vida es mejor que la de los de la tele, que eres mejor moralmente que ellos y por eso lo puedes ver, entretenerte y reírte de la desgracia ajena.
Burguer King ahora vende sostenibilidad con el planeta.
Tesla vende que rápido & bello es posible en un mundo nuevo liderado por la electricidad.
Nike vende que tú también puedes.
Ikea vende que tu casa es una república independiente que tiene flora, fauna, rey, reina y que la puedes hacer como te dé la gana.
BMW simplemente te pregunta si te gusta conducir.
Entonces la pregunta es:
¿Sabes lo que vendes en realidad?
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Miguilosky.

