
Saco el arco y tiro esta flecha:
Una carta de ventas es un lugar que visitar una y otra vez.
Tu potencial cliente, ese que está apunto, ese que cas-casi no tiene que leer la carta de ventas del tirón.
Hoy leerá un trozo, mañana otro y al día siguiente leerá el resto.
Así, su deseo (el deseo que tenemos todos por comprar cosas) irá aumentando día tras día.
Hoy leo una cosa, mañana otra, al día siguiente otra hasta que finalmente me decida a comprar.
Así es que funcionan las cartas de venta.
Es por eso que ha sido (y será) el formato por excelencia -y más cómodo para el potencial cliente- para vender a distancia.
Por eso es una tontería eso que dicen algunas personas de que la carta es “larga”. Si están bien, están bien.
Alucinarías con los porcentajes de conversión de algunas de mis cartas “largas”, pero sobre eso ya hablaré otro día.
En cualquier caso no es casualidad que todos mis enlaces redirijan a una carta de ventas.
Eso es porque funcionan y funcionan todo el día durante todos los días del año sin más esfuerzo por mi parte.
Por todo eso (y mucho más) tiene sentido aprender a cómo escribirlas.
Sin saber eso, mal vamos.
Aquí puedes leer una carta de ventas que te vende un curso de copywriting y cartas de venta. Léela y si te convence estás de enhorabuena, enseño justo a hacer eso.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.
P.D: cómo escribir cartas de venta y copy que vende paso a paso lo enseño en el Método Vàzkosky, mi curso de copywriting. Para acceder, apúntate a la lista de correos a través del enlace de arriba.

