
Un cliente me ha enviado el siguiente email:
Me mola tu rollo y tu manera de comunicar y formar. Creo que se puede aprender de ti y por eso te compre. Ahora bien, me gusta menos ver cómo haces ofertas que hacen que ahora quienes te compren vayan a pagar menos de los que pagamos antes.
El email era más largo, pero esta era la idea principal.
Pero, ¿es esto cierto, de verdad lo estoy haciendo?
En realidad, no.
Este email viene porque ahora estoy haciendo una oferta si compras el Método Vàzkosky.
Pero en realidad es una oferta que hago a todo el mundo cuando se suscribe a mi lista y no es ningún secreto que existe.
Es más, ya hice esta promoción por mi cumpleaños.
Y la vuelvo a ofertar porque cuando te suscribes y pierdes la oferta, ya no puedes volver a recuperarla.
Explicaré mi modo de trabajar a grandes rasgos, las normas de esta casa:
– Los bonus que añado, van y vienen. No son acumulables como si estuvieras en una membresía gratuita infinita.
– No hago nunca descuentos a excepción de ofertas que ya hice (como la actual) o en inauguraciones de producto. Sin embargo, no creo en que no haya que hacer descuentos y puede que en el futuro haga descuentos porque sí. Me parece un malentendido total sobre cómo llevar un negocio. Cualquiera empresa hace descuentos y no pasa nada. Hoy te compras una camiseta a 30€ porque te hace falta pero sabes que en rebajas valdrá 15€. ¿Cuál es el problema? Vivimos en un mundo de ofertas, descuentos, 2×1 y compra X y te regalo Y. No veo el problema en ningún lado.
– Algunas veces promociono un producto con un bonus que tiene más valor que la propia formación.
– Algunos prefieren unos bonus y otros, otros.
– Algunas promociones vuelven con las mismas condiciones, otras nunca más volverán.
– Veo la diferencia entre descuentos de 300€ en un producto de 1.800€, a vender algo a 2.000€ y que al día siguiente cueste 150€.
Resumiendo:
Creo que un negocio tiene que hacer ofertas/promociones/descuentos/2×1/bonus porque de no hacerlo está perdiendo uno de los mayores puntos de venta que puede tener.
Es un malentendido total no hacerlo.
Por eso, a veces me verás que hay ofertas con bonus, otras con descuentos, otras con unos bonus, otras con otros bonus, algunas veces son acumulables pero casi nunca lo son y no pasa nada.
Aún así siempre trato de poner por encima al cliente que ya compró por delante del mero suscriptor. Pues entiendo que el que ya confío en mí merece respeto y ventajas.
Por esa razón a lo largo del año hago ofertas que son solo para clientes donde el mero suscriptor ni las huele.
Por eso ser cliente mío tiene más beneficios de los que parece a simple vista.
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Santa Maik.

