
Nunca, en ningún caso, en ninguna situación de ningún día de ningún año de ninguna luna ni menguante ni creciente el dato mata al relato.
¿Por qué?
Porque el relato es lo más fuerte, ardiente, sintiente y pegajoso que existe para nosotros.
El relato es una historia a la que nosotros nos adherimos.
Nos pegamos.
Nos identificamos.
Sí, “Identificamos”. Se suele escuchar eso.
¿Pero qué significa?
Que ese relato, esa historia, esa narrativa es parte de ti.
De tu personalidad, de lo que crees, de lo que eres.
Si alguien con datos empieza a demostrar que estabas equivocado…
¿Crees que lo aceptarías sin más?
Claro que no.
Eso sería aceptar que tú, que una parte de ti, estaba equivocada.
Y quién sabe el coste personal que puede acarrearle a esa persona aceptar eso.
Sería como matar una parte de sí mismos.
Por eso el dato nunca matará el relato.
Si le das a alguien el dato de por qué no debe hacer algo te dirá “ah, ok” y lo seguirá haciendo.
El relato es lo emocional, lo oscuro, lo profundo, lo inconsciente.
Por ejemplo, hay 50 asesinatos de hombres a mujeres en España cada año vs 2.000 suicidios (en su mayoría hombres)
¿Escuchaste hablar de del tema de suicidios?
¿Hay en España un ministerio con 400 millones de presupuesto contra el suicidio?
Claro que no.
Porque la historia no es tan buena como decir “ninguna más caerá por el patriarcado”.
Eso es demasiado potente. Se vende mejor. Es una mejor historia.
Nunca, en ningún caso, en ninguna situación de ningún día de ningún año de ninguna luna ni menguante ni creciente el dato mata al relato.
Aprende a escribir narrativas.
Aprender a relatar.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.
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