
Paseándome por las cuevas de internet he visto un vídeo que me ha llamado la atención.
Youtuber con 500.000 suscriptores gana entre 10.000 y 15.000 euros al mes (en su mejor mes)
Al ver mi sorpresa (por lo poco que se gana con semejante audiencia) seguí mirando lo que ganan los influencers, youtubers, podcasters, stremears y demás.
Varía una varvaridad con uve todo.
Por ejemplo:
Un chico que tiene una audiencia 1’6 millones en Tik Tok aún le queda un rato para llegar a los 100K/año.
Otro youtuber español con miles de visitas (y algún vídeo con millones) no llega a los 1.000€ mes.
Y es que no es casualidad que muchos youtubers con muchísima audiencia como Esttik (creador de contenido gastronómico) haya montado una hamburguesería.
Es decir, algo ganará de youtube pero en verdá ahora su canal de youtube es un anuncio gigante de su hamburguesería.
Lo mismo pasa con Jaime Altozano que ahora vende cursos de música y youtube es su trampolín.
Y lo mismo pasa con Ter, que vende cursos de arquitectura e historia del arte gracias a la gigantesca audiencia que tiene en YT.
Además es que Google (iutub es de Google) paga muy poco a los hispanos por el rollo del nivel económico más bajo y esas americanadas cabrones asquerosos no somos pobres.
¿Moraleja de la historia?
Un empresario que tenga 1.000, 3.000, 10.000, 15.000 o 20.000 suscriptores si hace las cosas mínimamente bien puede hacer el mismo dinero -y más- con muchísimo menos esfuerzo, exposición, factor suerte, comentarios que responder, ruido en el móvil y demás problemas derivados de tener una audiencia gigantesca.
Entre más problemas: fama. Fama sin dinero = pesadilla.
Una empresa con una mínima parte de esa audiencia no es que consiga lo mismo, consigue muchísimo más.
No solo eso, es que si haces las cosas bien con 1.000 suscriptores (un 1% de la audiencia de ellos) puedes hacer ya cosas muy interesantes.
Es decir, tener un negocio sigue siendo el mejor negocio.
Siempre lo fue y siempre lo será.
Solo tienes que tener una pequeña audiencia, algo que vender y decir las palabras adecuadas para que el otro lo quiera.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
Bàzkosky.

