
La gran mayoría del año vendo sin urgencia.
Hasta hace nada, la gran mayoría del año vendía sin urgencia.
- Escribo un correo.
- Pongo un enlace al final de él.
- Espero a que alguien pique.
Ese es más o menos el funcionamiento de mi negocio.
¿La verdad? Después de casi cuatro años te puedo decir que no es el mejor sistema.
(Soy algo lento para darme cuenta, sip)
Y vendo sin urgencia pero me gustaría hacer bonus para vender con los cursos.
Sin embargo, la gran mayoría de veces es un auténtico coñazo mortal tener que crear bonus.
En plan:
“Y SoLo EstE mEs Un mAcRo BonUs-HorUs VaLorAdOoO eN XXXX€ de regalo…”
Estaría guay pero no tengo tiempo para crear tantos bonus:
- Ponerme como un animal.
- Bebé 1.
- Bebé 2.
- Muyer.
- Fingir que tengo amigos y salgo con ellos.
No tengo tiempo de crear contenido para hacer bonus y crear urgencia para vender más. No tengo.
Podría hacer descuentos (y los hago, nada en contra de ellos) pero son demasiado fugaces.
Un día me planteé este problema. Lo pensé y repensé. Busqué y rebusqué.
“La gente compra ahora (y no luego) porque pierde algo. ¿Cómo puedo crear urgencia sin que haya urgencia real. ¿Cómo?”
Al final un día, no sé cómo ni cuándo ni por qué ni con quién, encontré la puta solución.
Solo había que hacer el cierre de los emails de una manera muy concreta.
No había que modificar nada de los correos, solo había que hacer el cierre de tal y cual forma y zas:
Se creaba un sentimiento de amargor en el lector cuya única solución era la compra.
He usado esa manera de crear urgencia sin que haya urgencia cientos de veces.
Y aunque es cierto que no tiene una efectividad del 100%.
También es verdad que cada vez que el potencial cliente lee eso se inyecta el veneno donde el único antídoto es comprar.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

