
Concretamente limítate a coger un folio en blanco en tu ordenador.
Teclear 300 o 500 o 1000 palabras.
Empieza con una historia.
Da algo de valor.
Pon un enlace al final del correo con lo que vendas.
Que el valor que das tenga que ver con el producto que vendas.
No busques sonar a anuncio. Los anuncios dan asco.
Lo que gusta es que nos embauquen por aquí y por allá y al final nos la cuelen.
Qué simpática habilidad!
Sé Ronaldinho cuando jugaba en el Barça.
Que digan “qué cabrón como me la ha colado”.
Muchas veces un email es un espectáculo de magia.
El truco no está ni por aquí ni por allá.
¿Dónde está?
¡Está aquí!
Muchas veces la gente no sabe ni por qué compra.
Simplemente llegó al final del email porque le embaucaste como un seductor español del siglo XIX.
Límitate a esto.
No quieras “vender sin límites”. Limítate a esto primero.
Pruébalo con cabeza durante mucho tiempo sin fallar y ya verás como tu vida no vuelve a ser la misma.
Enseño cómo se hace aquí.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.
P.D: cómo escribir correos que vendan lo enseño en El Tao del Email Marketing, mi curso-libro de email marketing. Para acceder, apúntate a la lista de correos a través del enlace de arriba.

