
Es sábado y me he ido a mi nueva casa.
Al pueblo, a Limanes.
Lo primero que he hecho al despertarme ha sido correr.
La casa aún estaba en silencio, los niños dormían (¡parecían hasta buenos!) así que era el momento perfecto.
Eran las 9:00 de la mañana.
Hacía frío, pero el sol ya estaba asomándose como un niño se asoma a la venta de la vecina que le gusta.
Eso me gustó.
Ni caminé, ni calenté ni nada.
Simplemente me puse a correr. Sin más.
Toda la zona de Limanes son pumaradas.
Es decir, terreno de manzanos.
Es un terreno que no es lineal, sino que está lleno de cuestas, valles, caminos sinuosos y es todo un zig zag hacia arriba y hacia abajo impresionante.
Es un paisaje espectacular todo lleno de verde, pajaritos, vacas y caballos.
Pero volviendo a la carrera, no estoy acostumbrado a correr porque soy un cochinillo.
Mi cuerpo está pensado para amasar a otras personas, tirarlas al suelo y someterlas.
Pero hoy quería correr. Y corrí.
10 primeros minutos bien.
15 bien.
20 ya pican.
25 minutos estoy jodido.
Y en el minuto 26 me topo con una cuesta de cojones.
Lo primero que pienso es en parar.
En que ya he corrido suficiente para un primer día.
En que ya está bien.
En que esto y en que lo otro.
Pero a veces uno se cansa de perder contra sí mismo y hoy decido no pararme.
No voy a rendirme, no pienso caminar, me digo.
Sin embargo, me arrepiento inmediatamente en el momento en que empiezo la escalada de ese tramo.
Porque más que subida, era escalada.
Querido suscriptor, casi me rindo 92.455 de veces.
Pero hubo una cosa que me mantuvo recto.
“Solo hay que dar un paso a la vez”.
Era verdad.
No tenía que correr toda esa cuesta del tirón.
No tenía que escalarla de un salto.
Solo tenía que hacer una cosa:
Dar un paso y luego otro.
Un paso y otro.
Paso y otr…
Solo me enfoqué en eso.
Y sin darme cuenta ya había llegado a mi casa y caí en el ordenador como por casualidad para escribir este email.
¿Moraleja de la historia?
Si no sabes qué pasos dar cuando montas un negocio.
Si no sabes qué pasos seguir para vender cualquier cosa a cualquier persona.
Si te rindes a la mínima de cambio…
Quizá, y solo quizá te ayude mi nuevo programa Miguiyagui’s Desencadenado.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.
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