
Mucha gente me escribe y me dice que soy muy polar. Que me voy a un extremo de la balanza desequilibrando todo.
Nop.
Yo no busco ser polar. Aunque no te lo creas yo no busco ser polar, no busco “romperte la cabeza”, no busco decir cosas que se supone que no tengo que decir para llamar la atención.
No lo hago porque no soy polar en mi día a día. Si buscara ser polar sería una pose, un fake.
Yo lo que busco es ser auténtico. Expresarme tal y como soy. No cohibirme porque tengo que sonar más profesional o más X estilo predominante de mi sector.
Paradójicamente a más auténticamente me expreso, más polar soy. Más desequilibro la balanza.
Pero no busco la polaridad por la polaridad.
Sencillamente me expreso tal y como soy. Luego la gente me conoce y me dice Dios, hablas como en tus emails.
Claro que hablo como en mis emails. Porque escribo literalmente como hablo.
Es decir, soy el mismo fuera y dentro de la pantalla.
No fakes.
No polar por polar.
No teatro.
Seguramente en los correos que más se puede ver esto son los que explico como ejemplo en mi formación La Triple Romana.
Ahí tengo correos cuyos asuntos son…El calamar, la sepia y el chipirón son lo mismo porque un día me di cuenta que eran prácticamente lo mismo y simplemente escribí sobre ello.
¿Una tontería? Una de mis tonterías, sin duda. Quien me conoce sabe que me fijo en esas cosas.
Otro ejemplo que hay en ese curso, esta vez en la introducción de un correo.
– Ella: Amo los perros. ¡Todo lo que hacen es increíble!
– Chico Indio (tratando de impresionarla): Yo también cago en la calle.
Ese email vendió más de lo que te puedes imaginar.
A más auténtico soy, más vendo.
A menos me fijo en los otros, menos necesidad de ser polar tengo. Porque la polaridad viene de la comparación con el otro. Soy polar porque el otro no lo es tanto.
No me fijo.
No vale para nada.
Sé auténtico, sin más.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
Miguel Bàzkez.

