
Cuando trabajé para Josef Ajram (gurú del mundo bursátil, atleta, hombre mediático con millones de seguidores en redes sociales y una de las personas más criticadas & amadas dentro de su sector) aprendí que 1+1 a veces son 58.652 (no preguntes), y que lo que él hacía era más una profesión de picar piedra que de pelotazo bursátil.
El tío básicamente enseñaba trading. Y lo que más me llamó la atención es que su trabajo era más aburrido y monótono que estar en un parking nocturno en un pueblo de castilla la mancha una noche gélida de febrero.
Mucha gente se desanimaba cuando conocía esta realidad. ¿Se podía hacer mucho dinero con aquello?
Supongo que los buenos harán mucho, los menos buenos algo y los malos nada.
Como todas las profesiones del mundo.
De hecho, para combatir la ansiedad, el estrés y la pena cuando la gente conocía la realidad decía una frase célebre (que a su vez era de otro tío que no recuerdo) y era:
“El ser humano no tiene paciencia pare enriquecerse lentamente por eso decide arruinarse rápidamente.”
La frase me llevaba a la comparativa imperiosa entre el trading y el copywriting.
Así que yendo al copywriting específicamente:
Si tienes la paciencia suficiente, trabajas duro, no te quejas, inviertes, aprendes, escribes, borras, tachas, fallas, pierdes dinero, ganas otro poco e insistes tarde o temprano obtendrás una de las habilidades más maravillosas del mundo:
Escribir un puñado de letras y que estas se conviertan en dinero. Sí, si no tienes ni puta idea y acabas de aterrizar te puede parecer una fanfarronada más de las muchas y gratuitas que se dicen por ahí.
Pero no lo es.
De hecho esta profesión me recuerda (no sé por qué) a un vagabundo que vi en Jeréz de la Frontera una vez que fui de vacaciones allí con My Little Princess.
No era un vagabundo cualquiera porque en el momento en que abrió la boca y empezó su cante flamenco todo el mundo le dio dinero.
Es decir, abrió la boca y ganó.
Aquí lo mismo. Tecleas y ganas.
Siempre y cuando pongas las causas para esos efectos.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
Maikol.

