
Cuando uno emprende lo puede hacer por varios motivos:
Por dinero.
Por libertad.
Porque tiene algo que aportar al mundo.
Porque quiere ser independiente.
Por lo que sea.
Pero la gran mayoría de la gente se da cuenta que al emprender hay más obstáculos de los que uno se imagina.
Lo que nadie piensa es que esos obstáculos no estarán en tu competencia, en tu precio, en tu producto, en tu posicionamiento, en los haters o en que ahora el «mercado está quemado y ya no se vende».
Los obstáculos solo están en tu cabeza.
Repito: las objeciones son tuyas, no de los otros.
Por ejemplo, tengo una amiga que acaba de dar el salto de empleada a empresa.
Técnicamente es solo un papel. Es ir al gestor y hacer la operación.
Técnicamente es solo eso pero…
¿Y toda la rumia mental sobre si será buena o mala decisión?
¿Sobre el qué dirán del cambio?
¿Y si le sale mal la jugada volverá con el rabo entre las piernas pidiendo auxilio?
Si fracasa, ¿se lo tolerará su frágil orgullo?
Otro ejemplo que quizá conozcas.
Soma (el productor musical) cuenta que solo el hecho de pasar de ser productor a enseñar producción fue una lucha interna titánica.
¿Por qué?
Porque en el mundo musical cuando empiezas a enseñar lo que puede significar es que estás acabado como productor.
Y esa lucha interna, titánica y cruel fue lo que más tardó en superar.
Pero cuando la superó subió como la espuma.
Estar en internet puede dar muchos beneficios de los que ya tu sabeh.
Sin embargo, para obtener esos beneficios uno tiene que pasar una serie de barreras internas que nadie nos ha enseñado a gestionar.
Barreras como:
– Perfeccionismo.
– Miedo al qué dirán.
– Exponerse y que te critiquen.
No estar a la altura.
Gestionar deadlines, clientes, empleados, alumnos…
Lidiar con el NO.
Presión constante de «tengo que estar ahí».
No poder parar porque de lo contrario el chiringuito se te cae.
Conexión 24h/7 a tu móvil que no te deja desconectar y trae problemas con la pareja, familia, amigos o hijos.
Esfuerzo constante.
La lista puede seguir to the moon porque emprender (ya seas freelance, autónomo o empresario) lleva consigo esto.
¿Secreto para que nada de esto te salpique?
Aceptar que al inicio te salpicará.
Dejar de culpar a otros de que te salpica.
Responsabilizarte de que tus emociones, sensaciones y pensamientos son los que te salpican. Tú eres el que te salpicas a ti mismo/a con la rumia mental.
Dejar de luchar contigo mismo/a y soltar.
¿Por leer estas líneas experimentaste ya el cambio?
Claro que no. Por leer no se puede experimentar nada.
Para experimentar el cambio se necesita…
***
Acabo el email a medias porque la moraleja es esta:
Todo el mundo sabe que una buena o mala cabeza determina un resultado
Por ejemplo, el Madrid gana porque sabe que es el Madrid.
Pero si los mismos jugadores con el mismo entrenador estuvieran en otro equipo (me lo invento, el Atlético de Madrid) no ganarían.
Es la mentalidad que hay detrás lo que hace que alguien gane o pierda.
El cómo te sientas por dentro inevitablemente se verá en:
– El precio que pones.
– Cómo escribes.
– Qué tipo de productos y ofertas haces.
– Con quién te juntas.
En función de eso serás percibido como más o menos valioso para la gente.
Pero el valor lo pones tú, no la gente. Las objeciones son tuyas, no de los otros.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
MigueloOo.

