
En la increíble película Gjango, desencadenado (se lee sin la “g”, Jango) King Schultz, un cazarrecompensas aleman, tiene la extraña habilidad de marear, engatusar, seducir y matar a todo aquel que tenga un precio a su cabeza.
Se hace pasar por dentista y es el clásico vendedor de crecepelo que usa palabras al estilo
“Damas y caballeros, hemos venido a esta hermosa ciudad, en esta mañana amable, para mostrarles, oh damas y caballeros, cómo esta poción milagrosa puede, efectivamente e inapelablemente, hacer crecer el cabello de incluso los más ancianos. Oh amigos, vengan y prueben este elixir de los dioses. No les costará ni un centavo”
El nota bien vestido, bien grandilocuente, abriendo bien los brazos y tal.
Bueno, el truco era marear a la gente para que se acercara (y se acercara el bandido) para que este le atrapara finalmente.
Marear.
Marear.
Merear.
Raerem
Maejgieigie.
Poca gente habla de marear en la venta. Pero es uno de esos trucos raros que se usan sobre todo en los vídeos de internet, sobre todo en los vídeos de venta.
Es un truco, que si lo sabes usar bien, te puede ayudar mucho porque mareas, luego aclaras y la aclaración es tu solución.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

