
Un email rápido, sencillo y que te quita tonterías de un plumazo.
Hay una idea loca que flota por el ambiente del marketing y es la creencia de que…
“Si sabes qué está haciendo alguien para engancharte/persuadirte/venderte tú ya no eres susceptible de que lo consigan”.
Mentira.
Lo bonito de la persuasión es que funciona aunque sepas que el otro te está intrigando, generando deseo, metiendo urgencia o cualquier otra cosa necesaria para la venta.
De hecho, hay gente que no usa la urgencia porque cree que “está muy visto”.
Como si usar la urgencia fuera “demasiado típico”.
Como si el uso excesivo le quitara efecto.
A ver, que nos confundimos.
Si esto fuera cierto yo que me dedico a esto no me quedaría enganchado como un tonto al hype de lo que sea que vea por la tele.
O si veo el final de un episodio X, no le daría a “siguiente capítulo” como un yonki en celo.
La persuasión no deja de funcionar porque tú sepas qué pasa.
El copywriting funciona siempre que se digan las palabras adecuadas, a la persona indicada con el producto preciso.
Por eso hay que aprenderlo.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
Don Maikol.

