
Desde que estoy haciendo artes marciales y partiéndome la cara a diario (literalmente el otro día me hicieron un corte en el ojo) he empezado a leer psicología deportiva.
Las razones son las siguientes:
Estoy lejos de ser un matón de barrio.
Pero hay matones de barrio en mi gimnasio que me quieren arrancar la cabeza.
Me enfrento a ellos a diario.
¿Cómo lidiar con esa situación?
Uno de los mejores libros que existen sobre psicología deportiva es el “El juego interior del tenis” que yo aplico al jiu jitsu y mma.
El libro viene a decir que hay un juego exterior (cómo coges la raqueta, cómo haces el revés, etc) y un juego interior (el cómo te hablas, tu narrativa interior, etc).
El punto del libro es que hay gente que cuando compite se pregunta “¿Por qué no hago lo que sé hacer?” Lo normal, dice el libro, es porque lo intentaste con demasiado ahínco.
Con demasiada vehemencia.
No estuviste relajado. No fluiste con la acción. Había demasiados pensamientos.
Incluso había demasiados pensamientos estilo “sí, tú puedes. Sí, eres mejor que él. Sí, vamos con todo”.
Eso interfiere en el desempeño.
Y esto no es una cosa única de las artes marciales.
Las primeras veces que me exponía a una cámara había dos personas en mi cabeza.
Yo, el que escribe y narra.
Otro yo, que me decía cosas durante el directo.
Una tortura.
Pero esto ocurre también cuando escribes y estás solo frente al PC.
La gran mayoría de la gente se pone la zancadilla constantemente.
“Esto no lo digo, esto sí, no, no esto no, esto sí. Uy, aquí parezco tonto, uy aquí me estoy alargando y ya no sé qué estoy diciendo”.
Eso es una pesadilla.
Pero como toda pesadilla encuentra su solución cuando te despiertas.
Hay 2 soluciones para evitar está falta de fluidez.
1. Escribir. Sí, no es el gran secreto. En mi nuevo membresía de Copywriting Skool vemos cómo hacer esto. De momento está cerrada.
2. Tener un producto tan bien hecho que cuando te pongas a escribir quieras escribir sobre él. O sea, que a ti mismo te dé ilusión escribir sobre el nuevo loqueseaquevendas. Tú tienes que ser tu primer fan. Y eso, cuando lo tienes, se transmite.
Así que para diseñar, estructurar ofertas que logren ese efecto en ti para luego tú transmitirlo a los demás, tengo esto:
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

