
Una realidad sobre escribir un email al día después de 2.009 días seguidos haciéndolo:
(Bueno, vale. Algún día no he escrito. Bueno, vale. En vacaciones no escribo emails. Pero ya entiendes por dónde voy)
Volviendo al tema…
Después de 2.009 días escribiendo emails a veces uno no está tan inspirado, brillante, lúcido y estupendo como le gustaría.
Realidad: ¿le importa a alguien? No.
Entonces, no importa si algunos días tus emails son jodidamente malos porque…¿a quién le importa?
¿Crees que la gente está tan pendiente?
Claro que no.
Algunos, es verdad, se desuscribirán. ¿Y qué?
La vida sigue y tú tienes que entender que el camino para que la vida siga y tu negocio siga y el flujo de todas las cosas bellas y bonitas sigan es entender a la gente.
Y a la gente lo único que le importa es saber si tú tienes un producto que le pueda solucionar un problema (ponerse fuerte, tener un ogt penetrable, ganar dinero, reducir la celulitis, etc) y si les entretienes.
Has de entretener y mientras entretienes decir: ey, chaval. Aquí tengo esto para ti.
Lección dada.
Volviendo a la pregunta del asunto del email.
¿He perdido la magia de hace unos años donde escribía cosas locas como que un roscón habla o que mi “secretaria” se ponía al mando de esta lista de correos?
Quizá sí…
Así que un día de estos vuelvo a escribir algún email completamente sin sentido solo por los jajas.
Por cierto, este tipo de emails me trajo más fans, respuestas y por lo tanto ventas de lo que uno se puede imaginar.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.
P.D: cómo escribir correos que entretienen y venden está en El Tao del Email Marketing, mi curso-libro de email marketing. Para acceder, apúntate a la lista de correos a través del enlace de arriba.

