
Hoy como buen fan boy de las artes marciales mixtas me he levantado a las 6 de la mañana para ver el show más heteropatriarcal que he encontrado:
UFC 250 Aniversario de independencia de los EE.UU.
Esperaba ver al más testosterórico de los hispanogeorgianos (Ilia Topuria) llevarse la victoria frente a un tipo con cara de bobo.
Esperaba que fuera un paseo.
Esperé y esperé pero solo pude ver cómo caía nuestro invicto amigo delante de Donald Trump.
En fin tt, la puta bida.
No diré esos clichés rancios de «se gana o se aprende».
Aunque sea cierto.
Tampoco diré aquello de «No siempre se gana».
Aunque sea verdad.
¿Qué cojones diré?
Pues diré que en la vida hay derrota.
Y está bien así.
Una buena derrota te limpia la cara y el espíritu.
Una buena derrota te despierta de tu letargo.
Una buena derrota te recompone.
A veces, sobre todo si lo sabes llevar bien, una buena derrota es lo mejor que te puede pasar.
No hay que tener miedo al fallo o a la derrota.
No pasa nada. De hecho, no le importa a nadie.
Aunque haya burlas, aunque haya comentarios, aunque hablen…en realidad no le importa a nadie.
Ánimo, topo. Sé que te pasarán este email.
Y si tú tienes miedo a fallar (no vender o lo que sea)…déjame decirte que tienes miedo de vivir y este curso no es para ti:
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

