
Hoy un amigo me preguntaba en el gimnasio (después de que mi ingle se fuera a tomar por culo, dicho sea de paso) cómo tener un negocio.
O sea, cuál es la base fundamental.
A ver si me aclaro…
Del mismo modo que el principio del boxeo es golpear y que no te golpen, ¿cuál es el principio de tener un negocio?
Mi respuesta es tan simple como profunda como absurda como que te toca los cojones.
Le dije:
Tener un negocio es tener una audiencia a la que le vendes cosas.
A partir del tronco de este árbol es que añadimos más y más ramas de complejidad.
Pero todo se resume a tener una audiencia/lista y venderle cosas.
¿Más simple que eso?
El verano.
¿Más tonto que eso?
Un beso.
¿Más fácil que eso?
Respirar.
¿Está al alcance de todo el mundo?
Seguro que sí, pero seguro que eres muy bueno complicándote la vida.
Entonces.
Como tener un negocio es tener una lista/audiencia a la que venderle cosas, en su día ideé una estrategia de venta por email.
Lo hice por email porque el email es el mejor canal del mundo para vender algo.
Y la estrategia era tan buena que incluso con una lista muy pequeña se le podía sacar partido.
Por lo menos, mucho más partido que trabajar para otros.
Más partido que trabajar de 9:00 a 18:00 en un sitio seguro.
Más partido que hacer contenido como un idiota contando tu día en Instagram.
Más partido que haciendo colaboraciones con ramdoms para ver si “te cae algo”.
Más partido que participar en eventos online donde el único beneficiado es el que hace el evento online.
Por lo tanto, sí.
Puedo decir que usar el email y hacer esta estrategia te sale más a cuenta que hacer cualquiera de estas cosas.
Pero no me creas, qué voy a saber yo. Si total, no vivo del email.
Esta estrategia está en la formación La Triple Romana.
Hoy es siempre todavía.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.
P.D: la estrategia militar romana aplicada al email marketing para estrujar tu lista está en La Triple Romana, mi curso en papel. Para acceder, apúntate a la lista de correos a través del enlace de arriba.

