
Se dice, se comenta, se escucha por las esquinas de las calles oscuras y malolientes que hay que saber pensar.
Pensar más, pensar mejor, pensar en grande…
Piense y hágase rico puso como título Napoleon Hill.
Pero resulta que para que pensemos mejor, en grande, más, para que pensemos y nos diferenciemos, para pensar y hacerte rico necesitamos un lienzo sobre el que pensar.
Un esquema, unos ruedines de bicicleta para que cuando pensemos no nos caigamos, un framework sobre el que pensar para no irnos a Júpiter con los pensamientos.
Pensar, pesa en la cabeza. Es difícil, cuesta, aburre.
Pero pensar es lo que diferencia a un copy de plantilla, de alguien que vende.
Y más allá: diferencia a un negocio de plantilla que no aguanta cambios del mercado (porque la plantilla que usa no contempla cambios o no esta preparada porque no piensa) al que sabe pensar y aplica cambios.
Eso siempre ha sido así.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
Bàzkosky.

