
Últimamente mi viejo eslogan de “el hombre más estafado de internet” se ha vuelto más real que nunca.
Justo cuando me voy de vacaciones un amable señor de Casa Blanca me hackeó la cuenta de Meta.
Empezaron a hacer anuncios con mi cuenta de Facebook y se gastaron unos 6.000€.
¿Facebook hizo algo? No. Supongo que leerían que soy “el tipo más estafado de internet” y quisieron seguir con esa imagen que ya tenía sobre mi mismo.
Ese es el poder que tienen los mensajes que nos decimos.
Pensamos que son chorradas, que es una gracia, que no tienen efecto, que esto o lo otro…
…pero tienen un efecto real en nuestras vidas.
Más ejemplos.
Durante este año he hablando con 4 personas sobre hacer diferentes colaboraciones.
Que si te hago una clase pero no me pagues nada, que sea a cambio de una recomendación.
Que si hacemos un intercambio de emails.
Que si te envío esto pero tú lo haces aquello.
Que si esto que si lo otro.
Pero fíjate qué cosas…
Nadie cumplió el trato. O sea, nadie.
Evidentemente la culpa no es de esa gente, sino mía.
¿Qué culpa he tenido yo? Pues ser normal, no ser un interesado.
El mundo online está habitado por gente interesada que cree que le va muy bien pero en realidad le va como el culo. Van de “tiburones” buscando favores pero no se dan cuenta que a más cagadas hacen con acciones como esta, peor les va a ir.
No tener palabra & honor es una de las peores cosas que alguien puede hacer para su negocio.
Uno podría pensar que he sido yo el perjudicado.
Para nada. Mi vida no iba a cambiar en absoluto con esas “colaboraciones”.
Lo que cambia es para los otros, que ya perdieron mi confianza, no obtendrán mi ayuda y en cualquier momento puedo señarles con el dedo diciendo “ey, no te juntes con este porque tela”.
Todo el mundo que está cerca de mí sabe que tiene mi mano, consejo, punto de vista, recomendación o lo que necesite.
Como dice mi maestro Lama Ole “el juego es que los demás ganen”.
La gente piensa justo al contrario.
“El juego es usar a la gente para ganar yo”
No hay nada más lejos de la victoria que esa mentalidad.
Tengo el móvil lleno de mensajes para hacer esto o lo otro, pero si no acceso, no responden.
What a time to be a live…
Mi pensamiento es el contrario.
Me dedico a lo que me dedico para que los demás ganen. A más ganen, más gano yo.
A más gane la gente que está a tu alrededor, mejor te va a ir.
Aparte de esto, una de las lecciones claras que me llevo es esta:
Si piensas que alguien te va a “catapultar” estás equivocado el 97% de las veces.
Tú eres el que tiene que crear su propio medio de información (YouTube, RR.SS, lista de emails)
Eres tú al que deben seguir.
Eres tú el que tiene que dar el mensaje.
No dependas de otros, ni siquiera inconscientemente.
Y por supuesto, si quieres hacer colaboración con alguien, que paguen primero.
Lección tonta, pero que fíjate que si yo me la he comido llevando tiempo en esto, cualquiera se la puede comer.
La lección, digo.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

