
Algo que hago cada año con la paciencia de un cura es lo siguiente:
Recojo en un documento word todos los problemas, deseos, aspiraciones, contratiempos, objeciones, creencias, situación del mercado o situación política & económica de mi buyer persona.
Buyer persona que, por cierto, eres tú.
Es algo que hago cada año porque cada año cambia el mundo y su gente.
Por ejemplo, mucha gente pensó que después de la pandemia las ventas seguirían igual de bien o de mal que durante el COVID.
Oh, es que en la pandemia estoy vendiendo mucho, seguro que después sigue así – Decían los dueños de negocios online. No pasó eso.
Oh, es que en la pandemia no vendo nada, seguro que después ya la gente no compra en físico – Decían los dueños de negocios offline. Tampoco fue así.
El mercado está cambiando constantemente y todos esos cambios los tengo anotados, clasificados y ordenados en un documento “secreto” como si de un agente especial del área 51 me tratara.
Y todo está en un documento fino, escaso, rápido. Tanto que si lo imprimes es translúcido de lo breve que es.
Tan breve que solo tiene 17 preguntas.
Pero son 17 preguntas que si las respondes bien sabrás siempre qué decir en tus emails, cartas de venta, lanzamientos, publicaciones de Instagram, Tik Tok, YouTube o donde sea.
Tan exactas y rotundas son estas 17 preguntas que muchas veces es lo que he utilizado para conocer un mercado muy rápido incluso si no sabía nada de la temática.
Por ejemplo, mundo bursátil.
Con estas 17 preguntas siempre sabía qué decir.
Siempre.
Al fin y al cabo el copywriting es un oficio de preguntas & respuestas.
Y si respondes las preguntas adecuadas encuentras las respuestas que necesitas para no quedarte en blanco, para hablar de los problemas de tu potencial cliente y para tener un vínculo real con el lector/oyente/vidente.
Como decía Jim Camp (uno de los mejores negociadores de la historia)
Siempre estás a salvo en el mundo de la otra persona.
Es decir, siempre que le hables a la persona de los problemas que le ocurren, todo irá bien. Siempre que le hables sobre lo que le pasa a él, no fallarás.
Las respondes y nunca más tirarás de supuestos, de “yo creo que”, de imaginaciones, de subjetividades y de autofalacias inventadas por ti que no hablan del cliente, hablan de lo poco que tú conoces al cliente.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
Miguilosky.

