
Ahora voy a ver Spiderman. Es sábado y tal y lo voy a ver.
¿A quién le importa?
Cada vez que orino, me entran ganas de lavarme los dientes.
¿A quién le importa?
De las cosas que más odio en la vida son las señoras que ocupan la acera por la calle. Creen que el mundo es suyo. Pero, en realidad, puedo odiarlas aún más si van con esos paraguas por la calle ocupando aún más.
¿A quién le importa que a mi me importe?
Me incomoda ese “brubrubru” que mascullan los abuelos como tratando de decir algo pero nunca lo acaban de decir claramente.
¿A quién le importa?
Alucino con las señoras que quedan a merendar todas juntas chocolate con churros con sus abrigos de piel y su pelo lleno de laca como diciendo:
Para lo que me queda en el convento, me cago dentro.
¿A quién le importa?
No sé por qué razón he puesto muchos ejemplos de abuelos en este email.
Supongo que critico mi futuro inevitable comiendo churros y mascullando algo por la boca que no se entiende.
Insisto:
¿A quién le importa lo que a mi me importe?
A la gente solo le importa lo que puede conseguir.
¿El planeta se va a la mierda? Dame 5 céntimos por lata y lucharé contra el cambio climático.
Necesitamos beneficios.
Necesitamos encontrar qué nos puede aportar algo.
Necesitamos ver qué conseguiremos.
De lo contrario, nadie mueve un dedo por nadie.
Así somos.
Y el copywriting va de entender cómo somos las personas.
Sin eso, no hay ventas.
Ni planeta.
Ni España pero sí Andorra.
Ni nada que merezca la pena.
Si no entiendes a la gente, nada.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

