
«Damas y caballeros, lúcrense fácilmente con el siguiente modelo de negocio de venta de aceite de serpiente»
– Mensaje promedio del Charlatán de finales del siglo XIX en la América profunda.
La publicidad siempre ha abrazado como se abraza a alguien en una noche fría los conceptos de rápido, fácil, nuevo, gratis y sin sacrificio ni esfuerzo.
Esto lo sabían bien los charlatanes del lejano oeste.
Todo era fácil, rápido, sencillo y lucrativo con su crece pelo (que no me vendría mal, por cierto. Voy directo a la calvocracia) y su aceite para serpientes.
Gran época para los charlatanes.
Supongo que de esos días la publicidad arrastra hoy el San Benito de «toda la publicidad es mentira» .
Sin embargo, los charlatanes no iban desencaminados porque todo producto debería ser:
- Más rápido que su competencia.
- Más fácil que el otro.
- Con una apariencia más moderna y nueva.
- Y donde tú no tengas que hacer prácticamente ningún esfuerzo y sacrificio.
Si un producto consigue esto de forma honesta debido a la naturaleza del producto o gracias a la tecnología, tienes una verga así de enorme para hacer dinero así de grande.
Algo así me pasó cuando creé Lucre Fácil (curso de email marketing donde enseño secuencias de bienvenida que atizan y monetizan)
- Es fácil de aplicar (ya lo dice el nombre)
- Es rápido de hacer.
- Es incomprensiblemente lucrativa.
- Y no tienes que hacer prácticamente nada una vez montes ese sistema.
¿Cómo es posible todo esto y este email no es un mensaje más de los miles de mensajes que se dicen por ahí de «gana mucho haciendo muy poco».
Bueno…
Respuesta corta: la tecnología + el copywriting te lo permiten.
Respuesta larga: enlace de abajo.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

