
“Los logros extraordinarios no vienen de acciones extraordinarias, vienen de acciones ordinarias repetidas de forma extraordinaria.”
-Dan Kennedy.
Si tú hoy pones una cámara en mi casa y lo comparas con lo que hacía hace 3 años te fijarás en que nada a cambiado.
Me siento al teclado, me despisto un poco, me centro, escribo un correo, una carta de ventas, un webinar, mi siguiente curso, mi siguiente libro y ya.
Literalmente hago lo mismo que hacía cuando empecé el negocio. Lo mismo.
La diferencia es que en el 2020 ganaba 1.000€ al mes y ahora eso se ha multiplicado x10.
Sin embargo, hago lo mismo.
Esto pasa también con el gimnasio.
Si hoy te levantas del sofá y vas a tu gimnasio más cercano verás que el que está muy fuerte y el que está muy flojo pueden estar haciendo el mismo ejercicio.
Uno tendrá más peso y el otro menos, pero será el mismo ejercicio ordinario de todos los días.
La única diferencia entre uno y otro es el tiempo.
Nada más.
Algo importante que cuesta aprender:
No hay ningún punto de inflexión. No hay un punto de no retorno. Lo único que hay es un día a día donde se trabaja. Si quieres resultados extraordinarios (sea lo que sea para ti) céntrate en una cosa y repítela 500, 1.000, 1.500 veces.
¿Quieres un negocio que te vaya bien?
Ten una lista y véndele a esa lista. Todos los días. Pim, pam, pim, pam.
¿Te puede ir mal haciendo eso?
Claro que te puede ir mal. Sobre todo si no sabes lo que está detrás de enviar un email al día.
Eso es lo que le está pasando a muchas, muchas personas con el email marketing o email diario. Se piensan que es enviar un email al día y ya. A funcionar.
Hay una técnica detrás del mismo modo que hay una técnica para hacer press banca, remo o correr.
Sin la técnica te lesionas, sin la técnica no funciona.
La gran mayoría repiten como loros lo que han escuchado por ahí “No NecESiDad” “ConTar hIstoRiaS” y sí, la gran mayoría de la gente sabe escribir emails.
Pero no saben cómo hacer un negocio en base a escribir emails.
https://miguelvz.com/narrativa-org/
El Migui.

